lunes, 29 de agosto de 2011

En la cancha

Lo hermoso que es estar en una cancha, viendo a tu equipo favorito, es una experiencia inolvidable.

El viernes me llegó un mensaje por Twitter, en el que me avisaron que me había ganado un par de entradas. Así que, sin dudarlo llamé, me pasaron la dirección y me fui a buscarlas. Emoción!

El domingo, al tomar el tren para ir a Retiro, ya se vislumbraban las primeras camisetas Xeneizes.
Cruzar Libertador, encontrarse con un amigo y esperar el 152 con recorrido especial directo a la cancha es algo especial. Todos unidos por los mismos colores, la misma pasión. Alentando desde el bondi, cantando, con alegría y esperanza.

Llegar, caminar esas cuadras que te separan del estadio, ver de a poco la cancha. La Bombonera, cada vez más cerca, se hacía inmensa. Ya se escuchaba la gente, el partido de reserva, la previa.


Pasar las entradas, subir esos escalones y caminar hasta la platea. Encontrar el lugar, disfrutar de ese momento, las hinchadas, la alegría.




El día era hermoso. Sólo faltaba que empezara el partido.



La pelota rodó y el sentimiento que se vive ahí, en ese instante es único.
Sufrir un gol, gritar otro con todo el alma, aplaudir los lujos de un gran jugador y, a veces, puteear a otros (inclusive al árbitro) se vive intensamente.

Luego el pitido final. Lo que no pudo ser, se lamenta. Pero lo vivido en esas dos horas y más, no se cambia por nada y se disfruta hasta último momento.




La vuelta a casa, con la emoción a cuestas, y un poco de bronca también, es algo que tenía que llegar.
Así se vive un día de cancha. Un partido de Boca Juniors.



* Iván

jueves, 18 de agosto de 2011

Sueños, lindos y no tanto

Rápidamente, ya que son las 2 de la mañana, paso a contar mis extraños sueños de ayer:

En el primero, estaba en una especie de castillo o edificio muy viejo, tratando de escapar de alguien, me daba la impresión de estar en medio de una guerra. Y por alguna razón, llevaba mi iPad en la mano, el cual en un momento, corriendo, se me cae y la pantalla se raja al medio. Yo lo levanto con pena, pero debo seguir corriendo y salir rápido de ahí... Y no entiendo a qué vino este sueño, del que más no recuerdo.

Luego me encontré en lo que fué la casa de una de mis abuelas, la cual falleció hace más de un año, en la que había personas y personajes extraños que no llego a recordar bien. Salvo por dos muchachas, una rubia y otra morocha que salían como vestidas de japonesas(?), y la morocha con la cara pintada da blanco y unos labios bien rojos. Me acerco para abrirles la puerta de la casa, saludo a la rubia y cuando miro a la morocha, me da el beso más largo y apasionado que me han dado nunca, abrazados fuertemente y disfrutando de un maravilloso momento. Al separarse de mí, y antes de que se fuera, le devuelvo un beso que le queda marcado, con ese rojo fuerte, en su cachete pintado de blanco. Y con una sonrisa, parten sin mirar atrás...

Extraño, no?
Nunca entendí los sueños, me intriga el saber si tienen algún significado o no, si como algunas personas creen, son premoniciones, posibles sucesos que puedan suceder o simples locuras de nuestro cerebro.

Tendría que haberle jugado unos pesos a la guerra, a los labios?

Qué soñaré esta noche?

Misterios sin comprender uhuhuhuh...



Saludos para todos, y buenas noches (aunque me lean en otro momento)!!!



* Iván

martes, 9 de agosto de 2011

Segundo round, cuatrimestre mejor dicho...

Bueno, se terminaron las vacaciones.
Vuelta a la facu y al estudio.
Pero esta vez, por ahora, tengo las mañanas libres.
Podré dormir un poco más, levantarme temprano para estudiar, o hacer algo más productivo, jaja.
Todavía no sé, ya se verá.
Por lo pronto, esta semana terminaré con la cuarta temporada de The Big Bang Theory. Alguien sabe cuándo arranca la quinta?

Volviendo a la rutina, hoy volví a viajar en tren, a la caminata diaria que separa el largo trecho entre Retiro y mi facu, la vuelta de una hora en bondi con las piernas apretadas contra el asiento de adelante mientras mi cabeza rebotaba contra la ventana mientras trataba de dormir. ¿Será por eso que me duele un poco?

Mejor que ahora sí me vaya a dormir. Que mañana sí que entro más temprano. Mi turno noche en la facu arranca a las tres de la tarde los mares. Un desastre, ¿no?

Hasta la próxima!

* Iván

lunes, 1 de agosto de 2011

Alegría, alegría, olé olé olá.

No sé por qué. Sólo fue un día más.
Pero el primero desde hace tiempo.
Es lunes, dormí hasta el mediodía.
Pasé la aspiradora y quiero decir que vaciarla es un quilombo! Es difícil y sucio.
Pero lo hice.
Luego una hermosa ducha de agua bien calentita, de esas que se disfrutan tanto que uno quiere seguir bajo el agua todo el día.
Y la tarde libre. Qué lindo!
Podría decirse que no hice nada en toda la tarde. Nada productivo quizá.
Pero que estas últimas horas la pasé muy bien, no se puede negar.
Paseando por internet, leyendo algunos blogs, comentando un poco.
Después de mucho tiempo sin escribir nada, lo vuelvo a hacer y me llegaron muy lindos comentarios, los cuales agradezco eternamente.
Quizá es algo momentáneo, espontáneo, un sólo por hoy(?). No lo sé.
Pero son esas pequeñas cosas que te alegran un poco el día.
Esas cositas lindas, como dice una conductora de radio que me gusta escuchar, mientras de fondo suena esa musiquita tranquila y alegre.
Escuchar la radio me divierte, me relaja. Lo disfruto.
Salir a comprar las milanesas para la cena. Alguien tenía que hacerlo y mis hermanos se negaron rotundamente a salir.
Pero salir al anochecer, la gente caminado rápido, abrigada por el frío invierno. La niña pequeña que camina de la mano con su madre, que me mira y sonríe :) El llegar a la carnicería y que el tipo me salude, después de mucho tiempo de no ir y charlar un rato. Volver caminando esas cuadras que me separan de mi casa disfrutando de la libertad.

Que me alegro por cualquier cosa?, que disfruto de cualquier pequeñez?
No sé, puede ser.
Pero hoy lo disfruté.

Ojalá hubiesen muchos más de estos días!

Un abrazo!!!



Actualización:
Por sugerencia de Realmente al pedo, recomendamos(?) leer el post con los siguientes temas:







* Iván